RISOTTO MARINERO SINSINSIN

Menú Navideño nº 1.: Primer plato.

Cremosidad y contexto.

Quería comenzar este apartado dedicado a menús navideños con este plato que, a mí, me ha salvado muchas comidas familiares. Aunque quizá no sea un plato muy tradicional de estas fiestas, ni muy español, pero ¿A quién no le gusta un plato de arroz calentito y cremoso para abrir boca en estos días?

Bella Italia.

Un arroz de leyenda.

El risotto (arroz en italiano) es un plato típico de la zona del Norte de Italia, especialmente de la zona de Milán y Lombardía. Según cuenta la leyenda en el siglo XV un joven italiano se enamoró de una señorita. Era la hija de un maestro italiano, Valerio de Flandes. Fue el creador de las vidrieras del Duomo de Milán, y con la que terminó desposándose. El joven italiano quiso sorprender a su esposa e invitados el día de la boda, mandó preparar un plato que resultara fácil y rápido, pero que fuera vistoso y el resultado fue este arroz cremoso, al que llamaron risotto o riso.

Variaciones.

Dependiendo de la región de Italia, se elabora de una u otra manera: se puede optar por añadir todo el caldo desde el principio o bien poco a poco. A mí me gusta la segunda opción pues queda la textura más consistente y cremosa. Admite multitud de variantes pero yo esta vez me propuse hacerlo SINSINSIN (sin gluten, sin lactosa y sin fructosa) para que no hubiera varios platos “pululando” por la mesa. Así que prescindí de ingredientes como el sofrito de cebolla con un diente de ajo y opté por el siempre presente en mis platos, mi amigo y fiel compañero, el calabacín.

RECETA.

-INGREDIENTES-

  • Una taza de arroz arborio (variedad italiana de arroz de grano corto), o uno redondo que tengáis si no encontramos el italiano, por comensal.
  • Medio calabacín por persona.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal al gusto.
  • Caldo de pescado o carne (dependiendo de cuáles sean los ingredientes que se le pongan al risotto) que admita. La cantidad variará en función de si os gusta el grano más duro o menos y podeis hacerlo casero u optar por uno envasado. Tenía yo en el congelador uno que había preparado con cabezas de gambas, huesos de rape y cangrejos (suelo preparar bastante y tener congelado siempre)
  • Una nuez  de mantequilla por comensal.
  • Queso parmesano en polvo o rallado al gusto.
  • Yo puse media sepia por persona.
  • Cuatro mejillones por invitado.

-ELABORACIÓN-

Cortamos en daditos o bien en rodajas el calabacín y se sofríe en aceite caliente. Dejadlo un poco entero pues terminará haciéndose con el calor del arroz y por supuesto no os puede quedar tostado pues le daría mal sabor al arroz.

En el momento en el que el calabacín se haya ablandado un poquito, se retira de la sartén y en ese mismo aceite se sofríe la sepia cortada en daditos finos.

Mientras tanto, se abren los mejillones en una olla añadiendo únicamente unas hojas de laurel; si veis que los mejillones no se abren, echad un poquito de agua muy caliente.

Cuando la sepia se haya ablandado, se saca de la sartén, se reserva y se echa todo el arroz, se sofríe un poquito en el aceite para “nacararlo“. Se hace para que el arroz no pierda el almidón.

Ahora viene el momento en el que hay que tener paciencia: es necesario que el caldo esté caliente por lo que lo tendremos en un cazo calentando a fuego muy lento para que no haya cambios de temperatura.

Una vez que se ha sofrito el arroz, comenzamos a echar cacillos de caldo en la sartén poco a poco y sin parar de remover con una espátula de madera. Este proceso nos llevará unos 15 o 20 minutos, dependerá de la cantidad de arroz y la variedad que hayáis empleado. Notaréis que conforme va pasando el tiempo, el grano comienza a engordar y a soltar su almidón, se genera como una “crema”.

A mí me gusta ponerle la sal al caldo cuando lo estamos calentando para que así quede más integrado en el sabor del arroz, aunque si os soy sincera, yo no suelo emplear mucha sal. Además el parmesano ya añade un toque salado.

SOFRITO DE CALABACÍN Y LA SEPIA

Posteriormente, se añade de nuevo el sofrito del calabacín y la sepia y se pone la mantequilla en punto pomada (a temperatura ambiente) y se apaga el fuego sin dejar de mover para que no se pegue.

MANTEQUILLA SIN LACTOSA

Finalmente, echamos el queso parmesano en polvo y emplatamos.

QUESO PARMESANO

Añadimos los mejillones.

 La triple cremosidad.

La peculiaridad de este tipo de preparación arrocera italiana, en comparación con las más típicas nuestras, caldosas o en grano seco, es la suave cremosidad que consigue el plato. Esto es debido a:

 Arroz.

El almidón que suelta el tipo de arroz arborio que hace que quede un poquito más compacto y no tan suelto como el nuestro, dando textura al caldo que vamos añadiendo.

 Mantequilla.

En segundo lugar con la mantequilla, envolviendo el arroz en esa rica grasa que engorda el fumet que lleva nuestra receta. Con ese maravilloso toque lácteo que amalgama el resto de aromas.

Queso.

Finalmente, el queso parmesano, que levanta con personalidad ese fondo de sabor que ya hemos conseguido, sumando una ligera viscosidad sutil al plato.

El mar rompiendo en mi boca.

Yo me autonombro en mi casa la reina de los mares. Y es que cuando te sientes los labios pegados por el más rico pintalabios, no puedo sino exclamar un emocionado ¡¡¡Mmmmm!!! Que se navega con la elegante seda marina al dente, que me llena, festivalero, mi paladar acariciado por este tesoro en grano.

Aroa I.M.

4 comentarios sobre “RISOTTO MARINERO SINSINSIN

  1. De verdad que tienes ideas geniales! Gracias por hacernos la comida más apetecible a pesar de nuestras intolerancias! Besitos!

    1. Muchísimas gracias como siempre, mi querida Marisa. Seguiré intentando sorprenderos y dando ideas útiles y ricas para los intolerantes alimentarios. Muchísimas gracias por los ánimos. Besos!

  2. Muchas gracias, voy a hacerlo, es de una gran ayuda estos platos para los que tenemos problemas con la intolerancia. Te quedo enormemente agradecida.

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