BUÑUELOS DE MARISCO

BIENVENIDOS AL SABOR MEDITERRANEO.

Hoy os quiero mostrar una receta para estos días en los que nos apetece comer algo calentito, pero al mismo tiempo sabroso. Con fondo. Con ricura.

Ajo, cebolla… ¡Prohibidos!

Es uno de esos tipos de comida que siempre pensé que tendría que prescindir una vez que me detectaron las intolerancias, pues todos los platos de cuchara en España llevan ajo, tomate y cebolla (tres ingredientes prohibidísimos para nosotros, debido al alto contenido en fructosa). Y es que a mí me encantan los festines de pescado y marisco. Será porque mis orígenes están en Murcia, pero no estaba dispuesta a perderme uno de mis mayores placeres culinarios.

Plato para el unte:

Sacad el pan que os mostré la semana pasada a toneladas, porque no vais a poder evitar rebañar el plato hasta el final de los jugos celestiales de esta maravillosa especie de albóndigas marineras.

Torres en la Cocina:

La receta no es mía original, sino que estaba hace unas semanas viendo a los hermanos gemelos cocineros Torres en la Cocina (un programa de Televisión Española). Hicieron este plato y pensé: ¿por qué no adaptarlo a mis limitaciones? Y este es el resultado de mi transformación en apto. En casa nos pusimos las botas y los dedos encharcados en salsa, por lo que es prueba de que a todos nos encantó. Y eso que la única SINSINSIN (sin gluten, sin lactosa y sin fructosa) es la que os escribe…

INGREDIENTES:

-PARA LOS BUÑUELOS-

10 gambones.

1 sepia mediana.

200 ml. de caldo de pescado (yo lo hice casero con huesos de rape y una cabeza de merluza).

300 gr. de patata.

Perejil picado.

60 gr.  de mantequilla sin lactosa.

60 gr. de almidón de maíz y algo más para enharinar.

1 huevo.

Sal y aceite de oliva virgen extra.

-PARA LA SALSA-

Medio calabacín.

500 ml. de caldo de pescado.

100 gr.  de patata cocida.

Las cabezas de los gambones.

Aceite de oliva.

ELABORACIÓN:

Se pelan los gambones (no se tiran las cabezas) y se corta la sepia en trocitos muy pequeños.

Se ponen a cocer las patatas con su piel en agua salada.

Comenzamos a hacer nuestro caldo de pescado, lo necesitaremos para hacer tanto los buñuelos como la salsa que los acompaña: pondremos toda la morralla en una olla con abundante agua y a fuego lento (mi vitrocerámica tiene 9 niveles, la puse en el 3).

Empezamos haciendo la salsa: 

Pelamos los gambones y, como aquí se aprovecha todo, ponemos un poco de aceite de oliva en una sartén a calentar y echamos las cabezas de los gambones para sofreirlas. Las machacamos con una espátula una vez que estén bien fritas para que echen todo su jugo y se pasa por el colador para evitar que queden cascaras en nuestra salsa. Se sofríe el medio calabacín rallado con un rallador en ese jugo que han echado las cabezas de los gambones y se pone la mezcla en el vaso de la batidora y se bate bien para evitar grumos.

 PREPARANDO EL CALDO… CHUP, CHUP.

El caldo que siempre enriquece:

Añadimos el caldo de pescado que hemos hecho (medio litro, no más) y se deja reducir un poco para que amalgamen todos los sabores. Finalmente, y fuera del fuego, le añadimos los 100 gramos del puré de patata y reservamos. ¡¡¡Ya tenemos hecha nuestra salsa!!!

Manos a los buñuelos:

Ponemos en la sartén la mantequilla a temperatura media y se echa las gambas y la sepia, todo junto, a freír. Se echa el perejil bastante troceado y el almidón de maíz (la maicena de toda la vida con la que han cocinado nuestras abuelas y madres) y se remueve bien. Se añade la patata cocida y el fumet de pescado y se mueve bien fuera del fuego. Fuera del fuego también, se echa el huevo, se mezcla bien para que se conjuguen todos los ingredientes y se deja enfriar. Se les da forma con dos cucharas: tened paciencia porque es una mezcla muy pegajosa. Y por último, se enharinan con almidón de maíz y se les da forma con las manos.

Se fríen los buñuelos en aceite de oliva bien caliente y se sirven acompañados de la salsa.

VARIACIONES.

Los Torres hicieron la salsa con diversas verduras y con tinta de calamar. En casa no a todo el mundo le gusta las cositas negras. A mí sí; así que hice las dos variantes: simplemente es calentar en un poquito de caldo la tinta del calamar y añadirla a la salsa.

Toma pan… y ¡Moja!

Casi me pego un baño de cuerpo entero en la salsa, con un par de hogazas de pan en vez de manguitos. Estuve a punto de absorber las riquísimas salsas por osmosis, y acabé como un cuadro de Miró. Alrededor mío había un kandinsky, un Dalí, un cubista Picasso y un Goya del Periodo oscuro. Todo un museo pictórico, pero lleno de sonrisas de gusto. Espero que disfrutéis del plato tanto como yo lo hice, porque a mí… ¡Me hizo el cuerpo gloria!

Aroa I.M.

8 comentarios sobre “BUÑUELOS DE MARISCO

  1. Vaya receta rica! Otra más que probaré en cuanto salga de la restringida! Me encantan los ingredientes! Chapeau!

  2. Madre mia !!! Es un espectaculo y yo llorando por no comer cosas ricas. Muchas gracias por la receta.
    No se si sólo me sale a mí pero en el párrafo de manos a los buñuelos, sale montada la foto sobre el texto y no puedo leer el proceso.

    1. Carmen, pues yo si veo la receta entera. Si te sigue fallando, me dices y te la envió por correo electrónico. Saludos!!!

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