RAVIOLIS AL HUEVO DE POLLO, CALABACÍN Y QUESO

¿Os apetece un plato de pasta fresca al huevo, con un caldito casero de pollo y todo SINSINSIN (sin gluten, sin lactosa y sin fructosa)?

VUELTA A ITALIA DE NUEVO, Y VOLVERÍA MIL VECES MÁS).

Esta vez opté por un relleno sencillo y económico pero no por ello soso. El huevo le otorga a la masa  una mayor consistencia, enriquece la pasta y la hace más jugosa y mas completa en los aspectos nutricionales.

VERSIONES IM.

Como podréis comprobar aquí, son varias las veces que he colgado en Instagram recetas de raviolis, o ravioles, pero no me había atrevido a hacer pasta al huevo, ya que a la hora de hacerla, la masa es más húmeda y se rompe con más facilidad.

PRÁCTICAMENTE.

Con las cantidades que os pongo, tendréis raviolis para varios días. Tenéis varias opciones:

  • Hacer toda la masa y guardarlos en un tuper en el frigorífico. Os aguantará unos 3 o 4 días. Echad un poco de harina en el fondo del tuper para que con la humedad del frigorífico no se peguen.
  • O bien guardad la masa que no hayáis utilizado liada en un papel de film en el frigorífico o en el congelador dependiendo de cuándo la vayáis a utilizar. La sacais un rato antes de usarla para tenerla a temperatura ambiente. De este modo, podréis optar por varios rellenos.

ORIGEN INCIERTO.

En cuanto a su origen, curiosamente parece ser que se encuentra en China pero aquellos que los hicieron populares y los extendieron por todas las latitudes del planeta fueron los italianos, convirtiendo la pasta en la base de toda su gastronomía y a partir de ella crear todo un rico imperio gastronómico.

Se atribuye a Marco Polo la introducción en Italia de la pasta cuando volví de uno de sus viajes a China en 1271. Los ravioli o masa de raviolo se refiere a un envoltorio de masa de harina relleno de carne.

TIPS A LA HORA DE COCERLOS :

Este tipo de pasta es muy frágil de hacer así que os doy otra opción a la hora de cocerlos para que no se os rompan:

  1. Echadlos a la olla de poco en poco con el agua hirviendo y un chorrito de aceite de oliva para evitar que se peguen.
  2. Poner una sarten grande con fondo. Echad una cucharada de aceite y cuando esté caliente, poned los raviolis; los dejais un minuto en el aceite y después le echais el caldo de pollo hirviendo en la sarten. Así seguro que no se os rompen.

RECETA:

  • 420 gramos de mix pan gluten zero.
  • 4 huevos.
  • Cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 4 cucharadas de agua.
  • Sal al gusto.

RECETA DEL RELLENO:

  • Picadillo de pollo.
  • 1 calabacín.
  • Queso parmesano en polvo.
  • 1 huevo más.

RECETA DEL CALDO:

  • Caldo de pollo casero.
  • 1 cucharada de almidón de maíz.
  • Sal.

ELABORACIÓN:

Tamizamos la harina y se hace un volcán y dentro se cascan los 4 huevos, el agua y el aceite y la sal.

Mezclamos todo con un cucharon de madera.

Amasamos con las manos o bien con la amasadora eléctrica, como prefirais, hasta obtener una masa homogénea y firme.

Ponemos la masa en un bol y se cubre con un paño húmedo. Se deja reposar una media hora mientras hacemos el relleno

Picamos en trozos muy pequeños el calabacin y se sofríe un poquito en aceite de oliva.

Cuando ya esté sofrito, se añade el pollo picado y se sofríe también.

Después añadimos el queso parmesano en polvo.

Finalmente y fuera de la sarten se añade un huevo y se mezcla todo bien con un cucharón.

El relleno se deja enfriar un rato mientras estiramos la pasta.

Se estira la masa con cuidado con un rodillo, esta masa al ser fresca al huevo, se rompe más que otras  masas de pasta que he hecho, por eso tened cuidado.

Hacemos dos placas de masa y encima de una de ellas, se ponen montoncitos separados unos de otros de relleno.

Colocamos encima la otra mitad de la masa y se aprieta ligeramente alrededor de cada “montañita” y se corta con un molde, con una rueda para masa o bien con el borde de un vaso, lo que queráis. (yo utilice uno de mis famosos moldes, jejejej…. que los uso para casi todo).

Ponemos a calentar el caldo casero de pollo que tenemos y cuando ya comience a hervir, se cuecen los raviolis durante 6 minutos. Si veis que se pegan, echad una cucharada de aceite en el caldo.

A mí me gusta hacerlos de poco a poco por temor a que se rompan. Removed con mucho cuidado frecuentemente.

Una vez que teneis los raviolis cocidos, al gusto, ya sea al dente o más hechos, se echa una cucharada de aceite de oliva en una sarten grande y cuando esté caliente, se echa la cucharada de almidón de maíz y se mueve para que no queden grumos.

Después se añade el caldo de pollo casero de poco a poco y sin parar de remover hasta que se forme una salsita un poco espesa.

Servid los raviolis como os gusten, ya sea con cualquier otra salsa, más queso, cebollino.

OTRA MANERA DE HACERLOS.

¿Habeis probado a pintar con una brocha y aceite de oliva los raviolis y meterlos al horno a unos 200 grados? Pues este es el resultado y quedan genial como tentempie. Reservad algunos y hacedlos de este modo, quedan crujientes y parecen como empanadillas.

SEMPRE UN PIACERE.

Si me dijeran elige un único plato, seguramente dudaría con la pasta, y más con un relleno sabroso y el vestido de una especial salsa. Pero no me gustan estas elecciones, así que elijo estos raviolis… y ¡Todo lo venga!

Aroa I.M.

2 comentarios sobre “RAVIOLIS AL HUEVO DE POLLO, CALABACÍN Y QUESO

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